miércoles, 28 de octubre de 2009

LOS HÉROES EN COLOMBIA SÍ EXISTEN… Y SE VISTEN DE CAMUFLADO



Como ciudadano de Colombia, como concejal de Medellín y como soldado del Ejército Nacional en mi juventud, puedo afirmar que la Política de Seguridad Democrática ha obtenido grandes logros para el país. Su propósito fundamental de perseguir, atacar y derrotar a los guerrilleros, autodefensas, narcotraficantes y terroristas, en general, se ha conseguido.

Un ejemplo del éxito de esta Política del presidente Álvaro Uribe Vélez, con la irrestricta colaboración del Ejército Nacional de Colombia, es la ostensible reducción del número de combatientes de la guerrilla; los golpes militares y de inteligencia a la cúpula de las FARC y del ELN; la desmovilización de más 42 mil subversivos y miembros de las AUC; la pacificación de algunos sectores del país donde los grupos armados al margen de la ley se habían apoderado del territorio, como en muchos municipios del oriente Antioqueño y la Comuna 13 de Medellín, el bloqueo a la libre locomoción por la llamada autopista Medellín – Bogota, entre otros, la disminución de las tomas guerrilleras a municipios, de los atentados a la infraestructura energética del país, de las llamadas pescas milagrosas y ni que decir de los secuestros.


Los colombianos sentimos una sensación de tranquilidad gracias a los resultados de la Seguridad Democrática. Nos sentimos orgullosos de nuestro Ejército de Colombia con su Operación “Jaque” que permitió la liberación de 15 secuestrados por las FARC, convirtiendo la inteligencia militar de Colombia en una de las más prestigiosas del mundo, digna de toda emulación. Igual podemos decir de la lucha contra el narcotráfico, en la cual la ayuda del Ejército ha sido fundamental. Definitivamente sentimos la presencia del Estado, a través de los soldados en la mayoría del Territorio Nacional, demostrando su soberanía y la encarnación del mandato constitucional de la protección de la vida, honra y bienes de los colombianos.



Estoy absolutamente convencido de que el éxito de una política bien diseñada, traerá sin duda alguna una nueva fase de inversión social en la que con una economía sólida se cierre la brecha de la inequidad y avancemos en derrotar un enemigo común como lo es la pobreza, pero para todo eso se hace necesario reconocer que sin seguridad no es posible la justicia y las inversiones.

Hoy los héroes son estos ejecutores. Por eso es que los ciudadanos y la clase dirigente del país debemos reconocer el coraje de nuestros soldados. No olvidar jamás que son hombres que eligieron una vida de sacrificios, de disciplina, de servicio, de entrega y de compromiso para lograr la paz del país y el bienestar de sus conciudadanos. además como concejal de Medellín, reconozco y agradezco que detrás de todo evento nacional e internacional -que cada día posicionan mas nuestra ciudad-, están ellos, los soldados, que en sus corazones llevan tatuada la bandera de Colombia.

NICOLÁS ALBEIRO ECHEVERRI ALVARÁN
Concejal de Medellín